Palacio del Marqués de Salamanca



Palacio del Marqués de Salamanca
Ps. de Recoletos 10 Madrid


Obra de estilo clasicista italianizante de Narciso Pascual y Colomer de 1846 a 1855, que fue ampliándose hasta 1945 en varias ocasiones por diferentes arquitectos (Valentín Roca, Joaquín Saldaña, Luis Gutierrez Soto).
Se construyó en los terrenos del antiguo convento de Recoletos e inicialmente solo tenía el cuerpo central, con un gran patio interior que distribuía las lujosas habitaciones.

El jardín era de un gusto exquisito y la fuente de marmol de Carrara
situada frente a la puerta principal está esculpida de manera tan admirable que el escultor Benlliure se acercaba con frecuencia a contemplarla. En el interior, las obras de arte que atesoraba el marqués impresionaban a cuantos invitados recibía en el palacio.


El plan de reformas urbanas impulsado por Mesonero Romanos en 1846 convirtió el Paseo de Recoletos y los nuevos barrios de sus alrededores en una zona atractiva para las gentes acaudaladas del Madrid romántico isabelino.

El Palacio del Marqués de Salamanca contribuyó de forma destacada a embellecer este lugar convirtiéndolo en polo de atracción para otras residencias aristocráticas.

Fue construido entre 1846 y 1855 por el arquitecto Narciso Pascual y Colomer, sobre parte de la huerta de los Marqueses de Montealegre, Condes de Oñate.

Se concibió originalmente como un edificio exento con cuatro fachadas, con piso bajo y principal, con un bello jardín, fuente de mármol de carrara y cerrado todo el conjunto por una verja.

La composición de la fachada es de trazas clásicas con influencias de la arquitectura palaciega italiana, destacando del cuerpo central de la fachada principal los grandes arcos de medio punto que comunican con el interior y las decoraciones con grutescos, medallones y semicolumnas del piso principal.

A finales de la década de 1860 las finanzas del Marqués de Salamanca no atravesaban por su mejor momento, obligándole a poner a la venta este palacio, que en opinión de los críticos de la época fue el más elegante y de mejor factura arquitectónica de Madrid.

No obstante el Marqués no abandonó este entorno de Recoletos pues adquirió como residencia el antiguo Palacio del Duque de Uceda de la vecina plaza de la Moneda, próximo a las Salesas Reales. Antes de finalizar el siglo XIX el palacio fue adquirido por el Banco Hipotecario, creado el 15 de abril de 1873, con el fin de instalar en él sus oficinas centrales.

En la actualidad el palacio sigue perteneciendo al banco, aunque presenta algunos cambios respecto de su aspecto original, pues la entidad financiera acometió sucesivas obras de reforma y ampliación.


La primera ampliación se realizó en 1905 con la construcción de un pabellón obra del arquitecto Valentín Roca Carbonell; la segunda la realizó en 1919 el arquitecto Joaquín Saldaña y consistió en la construcción de otro pabellón para los servicios de portería; la última reforma y la ampliación más importante fue realizada por el arquitecto Luis Gutiérrez Soto en 1945 al construir dos nuevas alas laterales que venían a paliar la necesidad de dependencias, aún a costa de desvirtuar la planta rectangular originaria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s